Frontera, Tijuana, Baja California Norte, 2010.
Migrante an no identificado

Autor: John Burstein W.
Foto: Francisco Mata Rosas

De Honduras, probablemente. De los migrantes centroamericanos que cruzan la frontera sur, ha incrementado muchsimo el numero de hondureos. Tambin ha subido enormemente la proporcin de mujeres entre estos migrantes econmicos y climticos de la nueva ola, este tsunami de migraciones de nuestra era. La Migrante An Sin Identificar 9 probablemente era hondurea.

Certeza, nadie la tiene. Dicen que son 400,000 MIGRANTES casi todos indocumentadoslos que cruzan por Mxico cada ao. El gobierno deporta a 188,000. Deportan desproporcionadamente a los hombres (88 por ciento). Es decir; las mujeres tienen una probabilidad ligeramente mayor de lograr pasar, pero hay un costo.

La 9 entr en la carrera de obstculos. La veo pequeita entre tantas enormes cifras. Su xito consiste en librar el escollo, escapar de una trampa rumbo a la siguiente. Ganar la apuesta contra los nmeros con los cuales el sistema se construye, califica, financia, es tan difcil como pasar por el ro Suchiate, las montaas de la Sierra Madre o la selva que llaman Petn de un lado y Lacandona del otro, pero que no es ms que una sola maraa de races de rbol.

Ella corre su suerte numrica en este trnsito como si estuviera corriendo de la migra, esperando no aparecer entre las cifras ni tampoco desaparecerse, o perder su nombre. La 9 sorte los nmeros, que muy apenas estn a su favor, y logr pasar la frontera sur. Claro, mucha ms suerte hubiera tenido de no tener tanta suerte.

Pero tambin es posible que el Migrante An Sin Identificar Nmero 9 fuera un guatemalteco. Mientras decenas de miles se quedan trabajando en Chiapas, otras decenas de miles se suman a la dispora guatemalteca-estadounidense, que ya super un milln y medio, principalmente de indgenas mayas.

Obvio: el 9 podra haber sido salvadoreo. La sexta parte de los salvadoreos ya salieron de su pas. Sus remesas ya equivalen al 17 por ciento de la economa. Terminaron sustituyendo el dlar por la moneda nacional. Ven el arco iris con una punta en La Unin americana y la otra en El Salvador, refulgente. Imagino al vecino de la esquina: decidi entrar en las gloriosas cuentas sistmicas de El Salvador transnacional. Nada podra resultar ms natural. Al fin y al cabo ya haba probado ser un tipo con suerte al soslayar las estadsticas nacionales, que hablan de 50 asesinatos por 100,000 personas, rebasando con mucho a Mxico, que tiene slo 12 cados por 100,000.

Sera poco comn que al migrante nmero 9 la muerte no lo hubiera encontrado por medio de una de las armas que compran del otro lado los ejrcitos del narco. (En los ltimos tres aos fueron requisadas en Mxico casi 60,000 armas contrabandeadas desde Estados Unidos.)

Dnde qued el registro de venta con el nmero de serie del AK-47 (el arma ms comn del narco) que utilizaron para matarlo?