Cerca de Nogales, Sonora, un brassire suele marcar el sitio donde ha habido una violacin.
Migrante hondureo an no identificado

Autor: Liliana Alcntara
Foto: Toni Arnau

No debe quedar annimo. Este migrante, como los 100 mil hondureos que cada ao salen de su pas rumbo a Estados Unidos, tiene una historia que no puede quedar enterrada en una fosa comn. A quin le gustara morir sin nombre?

Aunque hasta ahora se desconoce su nombre podemos decir que l tena varias razones para dejar atrs Honduras. Seguramente formaba parte del 36.4% de los hondureos que viven en extrema pobreza, o del 20.9% que subsiste con menos de un dlar al da o de los 100 mil jvenes que en el ultimo ao buscaban empleo y que fueron contabilizados por el Instituto Nacional de Estadstica de ese pas.

Imaginemos que vea a su familia empobrecida hasta del alma, con los zapatos y las ganas desgastadas y entonces tuvo que emprender el viaje, aunque cada aos un mnimo porcentaje de migrantes hondureos llega con xito a los Estados Unidos.

Es seguro que algo ms que ganas y pobreza, hizo que este hombre saliera de Honduras y arriesgara su vida. Porque seguramente en la televisin o en las plticas de barrio se enter de que el slo hecho de intentar cruzar la frontera con Estados Unidos no garantizaba un regreso fructfero, aunque 330 mil hogares hondureos subsisten de las remesas. Pero tampoco era seguro un retorno con vida.

Ni siquiera es seguro que muerto va a poder regresar a su tierra. Marta Snchez, del Movimiento Migrante Mesoamericano, dice que hay 800 familias hondureas que buscan a sus hijos, esposos, tos o padres en Mxico porque no han tenido noticias de ellos desde que emigraron. Por ejemplo, Carmen Turcios busca a su hermano Carlos Augusto y a su to, Alexis Aguilar, ambos albailes, que en la primera semana de diciembre se fueron rumbo a la Unin Americana y que prometieron comunicarse desde Mxico.

Esos 800 familiares temen que sus seres queridos hayan sido asaltados y agredidos con machete, secuestrados o asesinados en Tapachula, Arriaga o Crdova. Nadie hasta ahora, dice Marta, ha pensado en la posibilidad de que su migrante haya sido uno de los 72 que fueron asesinados en Tamaulipas.

Ni este migrante asesinado en Tamaulipas, hasta ahora de nombre desconocido, ni los 800 que buscan, deben quedar en el anonimato.