Registro del albergue El Buen Pastor, que recibe a mutilados por el tren o por asaltantes, Tapachula, Chiapas.
Migrante an no identificado

Autor: Daniela Rea
Foto: Eduardo Soteras

Las suelas de tus zapatos lucan desgastadas en las fotografas. A travs de ellas se poda imaginar el camino andado desde tu pas hasta el norte de Mxico, cruzando fronteras, huyendo de la polica y secuestradores, escabullndote entre las vas del tren. El viaje de regreso a tu casa no ha sido menos trgico. En un camin utilizado para transportar productos comestibles te trajeron a la Ciudad de Mxico para que fueras reconocido y repatriado. Las autoridades que te abandonaron al cruzar el Pas, lo hacan de nuevo en esta travesa. Sin gua, el camin choc. Tu cuerpo fue apilado en la banqueta y el empleado de la embalsamadora te tom con el cuidado de un amante, para no lastimarte ms. Te levant, te desvisti de la bolsa plstica y te lav. No pudo reconocer el color de tu piel, de tus ojos, la forma de tu cara, firmada por el sufrimiento. Pero al ver los agujeros de tu ropa y zapatos, pens en tu historia. Y sin conocerte sinti que te conoca. Que dejaste tu hogar porque queras ser mejor para tu familia, que tu pas como el nuestro est enfermo y vomita a quien vive en l, que tenas canciones favoritas y que las cantaste en el camino, quiz, como l las canta al volver a casa. Hoy tu cuerpo contina en el Servicio Mdico Forense en espera de saber quin eres y de dnde partiste. Quiz nunca lo sepamos. Aqu te llaman el migrante nmero XX. Nosotros, en cada pensamiento te nombramos.