Tras dos semanas de espera, sin comida ni resguardo, por fin pasa el tren.
Jorge Alberto Salgado Bustillo

Autor: Daniela Pastrana
Foto: Javier Garca

La ficha elaborada por la cancillera de tu pas dice sobre t: "Los padres no pueden venir (por el cuerpo), son muy pobres y de avanzada edad".
Tu ta Nesly fue quien se hizo las pruebas de sangre para identificarte. Su rostro, en las fotografas, es el rostro de quien no termina de entender el absurdo de tu muerte.
Ella inform a la prensa que saliste de Honduras a finales de julio, junto con un vecino y una vecina de los que no se sabe nada, y que la ltima comunicacin que tuvieron contigo fue a principios de agosto.
Tenas 22 aos cuando te fuiste. Conducas un taxi en tu pueblo, Coyoles, en el municipio de Olanchito, que est al norte de Honduras. Pero te hartaste de la miseria de ese pas tuyo de 112. 5 kilmetros cuadrados y 7.8 millones de habitantes.
Sin conocerte te imagino como scar, un joven de 19 aos y rizos castaos, hondureo como t, a quien conoc en mayo de 2007 en la parada de Ro Blanco, en Veracruz. Como decenas de centroamericanos, esperaba el momento de treparse al tren que lo acercara a su objetivo.
Era la segunda vez que haca ese recorrido. La primera, un ao antes, lo haban atrapado apenas pis suelo estadunidense y lo mandaron de regreso a su casa. Para los mexicanos es fcil, slo los dejan al ladito de la frontera, pero nosotros tenemos que volver a hacer todo el camino, me dijo, mientras Pedro Antonio, el coyote que guiaba a un grupo de siete indocumentados, complet con sorna: Ustedes se escandalizan, pero nosotros no tenemos opcin. Si tuviramos lo mnimo que ustedes tienen en Mxico no emigraramos.
Porque en tu pas, Jorge Alberto, el PIB per cpita es de 3.8 dlares, la cuarta parte del PIB per cpita del mo, que no es precisamente rico.
Porque uno de cada tres indocumentados que entran a Mxico para ir a Estados Unidos son hondureos.
Y porque la tragedia tuya y de los otros 71 seres humanos asesinados en San Fernando est delineada en la plegaria del sacerdote Juan ngel Lpez, el da que regresaste a tu patria en un atad gris: Estas imgenes las vemos cuando se trata de una guerra y retornan los soldados que han fallecido en combate (...) Estos son hermanos hondureos que perdieron en la guerra en contra del hambre y la pobreza.