Las vas del tren que van al norte, Ixtepec, Oaxaca.
Migrante an no identificado

Autor: Elena Poniatowska
Foto: Noel Criado

Quin sabe cuanto faltar pero otros han cruzado a Estados Unidos y han encontrado trabajo y hasta mandan traer a su familia. No soy el nico en atravesar, soy el 57 de 72, pero no caminamos juntos los 72, llamaramos demasiado la atencin. Caminamos a buen paso, cada quin con su pensamiento, caminamos de sol a sol, caminamos sin detenernos casi, otros lo han hecho. Seguro, ya pas lo ms duro. Tamaulipas suena a flor, a tulipn, a buena sombra. A pesar de los huizaches se puede caminar, claro que cuesta trabajo llegar pero se llega. A los dems no los conozco y se me hace ms fcil platicar con las mujeres, sobre todo en la noche, cuando andamos con un pocillito caliente en la mano e intercambiamos unas cuantas palabras. No muchas, las indispensables. Son como catorce las mujeres pero apenas si levantan los ojos. Guardan todas sus fuerzas para el camino. Son annimas. Toda la vida, conviene ser annimo. Mejor no tener nombre, all me lo voy a hacer, all lejos de El Salvador y Honduras, lejos de Ecuador y de Brasil, lejos de la favela y la inundacin, de las aguas negras y del techo cado, lejos de la intemperie y las armas de fuego, los rifles, las carabinas, los cartuchos y los cargadores, lejos de la polica y de los crteles. All, nuestras colonias que trepan por el monte sin luz y sin agua, all en los derrumbaderos, all donde la vida est en obra negra, all esperan la noticia: Ya llegu. Dej a Martina y a los cinco hijos, dej a ngel de tres. Ya come solo, ngel ya come solo. Lo que hay que no es mucho pero l lo come solo. Me estn esperando. Cuando llegue les aviso y les mando. El lunes 23 de agosto, 72 hombres y mujeres son masacrados. Tamaulipas no sabe nada. Uno solo, a quin los asesinos creyeron muerto es el que avisa, el nico sobreviviente, Luis Freddy Lala Pomavilla, ecuatoriano. Los encontraron amarrados, a algunos les dieron el tiro de gracia, el rostro contra la tierra. Al sobreviviente habr que salvarlo de ahora en adelante. Salvarlo de Mxico, salvarlo de si mismo, salvarlo del disparo que no le dio, salvarlo de nuestro continente, salvarlo para que pueda ir a ver a Martina y a sus cinco hijos a explicarle. Lo inexplicable.